A veces es mejor cerrar los ojos, y si puede ser, taparse los oídos. Aunque no sirva de nada, porque el ruido no viene de fuera. El ruido está dentro de ti. ¿Cómo hacer oídos sordos a lo que está en tu interior? No es tan fácil, como por ejemplo podría ser taparse los oídos a la vez que gritas con todas tus fuerzas: LALALALA... No, no se puede. Se va a seguir escuchando igual, o incluso un poco más fuerte. ¿Y cerrar los ojos? ¿Para qué? ¿De verdad piensas que sirve de algo?
¿Por qué quieres huir de eso? ¿Por miedo? ¿¿¿¿Miedo???? ¿Miedo a qué? Nada podría salir mal, porque no hay nada. No puedes perder nada, si no tienes nada. Podría ser miedo a sentir, miedo a querer, miedo a sufrir, miedo a tener ilusión, miedo a sonreír, miedo, miedo, miedo... blablabla... Bah. Ya estás suponiendo demasiado. Así que no, miedo no.
Espera... Un momento... ¿he dicho sentir?
No sé lo que siento, no sé si siento, no sé si quiero sentir.
Sí. Tengo miedo.
...



No hay comentarios:
Publicar un comentario